
Manolo García volvió anoche al pabellón Anaitasuna de Pamplona para ofrecer, como acostumbra a hacer, un concierto intenso y lleno de energía esperanzadora. De este ingrediente están salpicados los temas de su último disco, Saldremos a la lluvia , que presentaba ayer en la capital navarra y en el que vuelve a arriesgar -musicalmente hablando-, esta vez apostando por instrumentos y sonidos griegos. El concierto, que superó las dos horas y media, acercó también al público algunos temas de anteriores trabajos del cantante y compositor, que va a remezclar próximamente los discos de su anterior banda, El Último de la Fila.
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