domingo, 19 de octubre de 2008

Resumen de prensa de los conciertos de San Sebastián y Bilbao...


Manolo García reivindica el rock en Donostia

El cantautor reunió a 5.000 personas en el velódromo
El ex componente de El Último de la Fila se dedicó principalmente a los discos que ha grabado en solitario

Donostia. Manolo García ofreció anoche un completo concierto en Donostia, en el que, ante más de 5.000 espectadores, hizo un repaso generoso de su último disco, Saldremos a la lluvia , intercaló canciones de sus discos anteriores en solitario, aunque modificados por el paso del tiempo, y obsequió con algún tema de su periodo prehistórico , cuando compartía escenario con Quimi Portet. El escenario incorporó, por cierto, a los habituales recursos tecnológicos, algún elemento kitsch prometido en la víspera, de los que se contemplan en los escaparates de los chinos .

García se caló una txapela en los primeros compases del concierto. Compareció en el Velódromo acompañado de Juan Carlos García (percusiones), Charly Sardá (batería), Iñigo Goldaracena (bajo), Osvi Grecco, Ricardo Marín y Pedro Javier González (guitarras), Nacho Lesko (teclados) y Olvido Lanza (violín).

Una extensa banda de músicos que, sin embargo, es una pequeña representación de los que participaron en su cuarto álbum de estudio: una veintena de intérpretes españoles, griegos e ingleses, que han aportado la mezcla de instrumentos étnicos y acústicos aunque, como dejó claro anoche, el ex componente de El Último de la Fila y Los Burros tiene predilección por el rock y las guitarras duras.

La actuación de Donostia se enmarca en la gira de 40 conciertos que comenzó el pasado 31 de mayo en Granada y que concluirá la próxima semana en Girona, precisamente el lugar en el que grabó -a caballo con la isla de Creta- Saldremos a la lluvia . n.g.

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Amor al rock&roll

Intépretes:: Manolo García (voz, guitarras, percusiones), Juan Carlos García (percusiones, coros), Charly Sardá (batería, coros), Íñigo Goldarazena (bajo, coros), Osvi Grecco, Ricardo Marín, Pedro J. González (guitarras), Nacho Lesko (teclados, acordeón, coros), Olvido Lanza (violín), Stelios Petrakis (lira), Marta Fernández (bailarina). Fecha: viernes 17 de Octubre de 2008. Lugar: velódromo de Anoeta (Donostia). Asistencia: unas 4.500 personas. Precio: 28 euros.

IÑAKI ZARATA

¿Crisis de los 50 o a los 50? En el caso de Manolo García más parece lo segundo. El ex de El Último de la Fila vive un bajón de público y colocó el escenario en el centro del velódromo, trampeando espacio. A su edad, y como está el mundo juvenil, ya no congrega a la muchachada. Pero esos más de 4.000 seguidores ya no tan jóvenes de la noche del viernes conformaron una redonda fiesta.

Aunque quien más baila, suda y se divierte sigue siendo el colega Manuel García García-Pérez, menos alocado que antaño, igual de comunicador y currela de la escena, presentando Saldremos a la lluvia, cuarto disco autónomo. Cercano y directo, el albaceteño-barcelonés presenta un enorme escenario decorado con multitud de pañuelos de colores, con fondo de pantalla horizontal para proyecciones y una treintena de saludadores perritos kistch de bazar chino decorando los bordes.

Saltó guitarra en ristre, con Provincia de río Negro y Malva, tras una frase larga en euskera y tocado con una txapela estepariamente encajada hasta las cejas, que reivindicó como símbolo de diferencia. En Bailarás como un indio entró ya en acción la acrobática bailarina Marta Fernández, que acompañaría con sus espectaculares gimnasias muchas de las canciones para un esquema que parece abusivo cuando la redonda descarga rockera, recargada ya con el colorido de la gran pantalla, no parece precisar más sobrecarga escénica. Porque, como ya explicó el jueves en rueda de prensa, el nexo del amigo García con la farándula y su público es «el amor al r&r». Y macizamente rockeras fueron mayormente sus casi dos horas y media de descarga con un grupo de lujo que trabajó a ratos a tres guitarras y dos baterías.

Aunque el nuevo material sonó generoso (Morder el polvo, En el batir de mares, A lo lejos el río, Tu pequeña tienda, la canción que da título al disco, Sabrás que andar..., No estés triste...) fueron lógicamente los viejos himnos los que desataron el entusiasmo (con un par de paseos del cantante entre el gentío). Dos joyas de El Último (El loco de la calle y la apoteosis con Insurrección) y las gemas propias del final, A S. Fernando, Pájaros de barro, Levedad o Viernes. Que seas feliz rezó la ranchera de adiós, con Manolo tirando ágil de bota de vino. Rockero de raza.
(Diario Vasco)

1 comentarios:

Anónimo dijo...

AUPA Manolo!